MUESTRA SYFY 2018 (VI): PACIFIC RIM: INSURRECCIÓN **;

Batiburrillo de iconos asiáticos

Tras la taquilla irregular de Pacific Rim (2013), la película de Guillermo Del Toro que inició la saga, estaba claro que si había una segunda parte iba a estar orientada al mercado asiático, que es donde realmente triunfó la primera. Y así es.

Pacific Rim: Insurrección es un episodio extendido de los Power Rangers (con mejores efectos especiales que la serie, eso sí), mezclado con Mazinger Z, Godzilla y otros iconos japoneses, y con una introducción demasiado larga. Más de la mitad del filme nos lo pasamos entre recordar los sucesos de la anterior película, presentar a unos nuevos personajes bastante anodinos (aunque John Boyega consigue transmitir mucho más carisma que Charlie Hunnam) y construir una invasión de los instraterrestres (Los Precursores) sin la presencia de éstos. Apenas un par de peleas entre robots, sin mucha chicha, hasta llegar a la última media hora.

Es en este tramo final donde Pacific Rim: Insurrección pone toda la carne en el asador, aunque el resultado resulta, cuanto menos, decepcionante. Un clímax con la premisa de cualquier película japonesa de kaijus de hace 50 años que culmina con un “plan maestro” que incluso a esas antigüedades de la serie B les daría vergüenza ejecutar. Tiene un guion de Asylum (recordemos, la productora de Transmorphers y Mega Shark vs. Giant Octopus) con un presupuesto de blockbuster. Y así ha salido.

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