LA HIGUERA DE LOS BASTARDOS **

Las raíces de la culpa

Atípica fábula sobre la culpa, la fidelidad, el rencor, la memoria, la penitencia y el perdón. Con un reparto asociado principalmente a la comedia (Karra Elejalde, Carlos Areces, Jordi Sánchez, Pepa Aniorte), La higuera de los bastardos (basada en la novela de Ramiro Pinilla) comienza con escenas muy duras de la Guerra Civil española. La acción se centra en un grupo de falangistas que, cada noche, sale de caza en busca de “rojos” para ejecutarlos en nombre de la patria. En uno de sus asesinatos, en el que también acaban con la vida del hijo mayor de una humilde familia, de 16 años, uno de los ejecutores se obsesiona con la mirada de odio del más pequeño de la casa. Convencido de que el niño dedicará su vida a vengarse, el falangista hará todo lo posible por complacerle. Pero al niño solo le interesa una cosa: cuidar de una higuera.

A medio camino entre la comedia costumbrista española, el humor negro y el folclore popular, La higuera de los bastardos se va desmadrando en situaciones cada vez más esperpénticas. Lo malo es que eso no impide que, en realidad, nos estén contando la misma historia una y otra vez, cambiando ligeramente los chistes. Los personajes se vuelven monótonos, previsibles, y el final se intuye desde los primeros minutos de la cinta.

Su tramo central no da para largometraje, en cambio su inicio y su final formarían un corto notable.

Fran Chico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.