EPISODIO PILOTO: “INCORPORATED”

Demasiado directo, demasiado producto

Nos encontramos en el año 2074. Llegados a este punto, no tan lejano, las distintas crisis económicas y climáticas han arrasado con el mundo tal y como lo conocemos hoy. En ausencia total de gobierno político, las empresas multinacionales son las que han asumido el control. En la ciudad de Milwaukee, en Wisconsin, la mayor corporación del mundo, Espiga, domina y protege a los ciudadanos de primera, aislados dentro de las denominadas zonas verdes, mientras que en las zonas rojas, abandonadas a su suerte, reina el caos y la delincuencia. En esta distopía nos sitúa Incorporated, serie que se estrenará mañana día 10 en el canal SyFy España con doble episodio. Se trata de un trabajo producido en Estados Unidos y creado por los catalanes Alex y David Pastor, guionistas y directores de dos ficciones pos apocalípticas como Infectados (2009) y la española Los últimos días (2013).

El primer episodio de la serie, Movilidad vertical, introduce al espectador durante cuarenta minutos en lo que se perfila como un thriller futurista, donde las tramas y secretos se suceden sin ser mostrados con demasiado detenimiento o mimo. Mediante un ritmo un tanto atropellado y aséptico se nos presenta un mundo tecnológicamente superior en el que la brecha social entre pobres y ricos se ve sometida a la creación de muros digitales. Así, las ciudades se encuentran divididas abruptamente, a lo Jekyll y Hyde, por barreras virtuales (una idea nada surrealista teniendo en cuenta los planteamientos políticos y económicos que ya advertimos hoy). Las clases sociales parecen reducidas a los que sí son ciudadanos y los que no lo son. En este sentido se contrapone una ciudad sometida a un férreo control y alienación en sí misma, donde reina la verticalidad, el progreso y la estética tecnológica de diseños perfectos y pulidos acabados; frente a ‘otra’, donde residen las ruinas del pasado, espacio del que se ha apoderado el desorden, la violencia, el hedonismo y por ende, imperan las leyes del más fuerte y de la supervivencia.

Un excelente punto de partida marcado por esa doble estética pos apocalíptica y futurista resultante de una ciudad dividida, poco original en sus formas, pero muy pertinente y reconocible en el mundo que nos rodea. Más si cabe, al comprender que su protagonista, el actor Sean Teale, busca dinamitar el sistema desde dentro. Sin embargo, Movilidad vertical lejos de volcar sus esfuerzos en plantear reflexiones como la coetánea Black Mirror, se precipita hacia el mero entretenimiento, propósito nada desdeñable para con el género en caso de que en las sucesivas entregas afine en tensión y dosifique su información argumental. En este primer episodio, dirigido por los hermanos Pastor, el resultado se torna poco efectivo respecto a la conducción de sus píldoras de misterio y ciertamente previsible en lo visual. Sin duda, es destacable una puesta en escena tan impecable en verosimilitud como anodina en expresividad. De todos modos, Incorporated no se abre camino con un capítulo brillante o redondo, sino que se perfila más como producto frenético dirigido a ‘enganchar’, pero sería precipitado juzgar a esta nueva serie solo por este primer contacto, por lo que habrá que estar atentos a los nueve restantes que forman la primera temporada para completar esta primera impresión.

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